Date Permiso
- Date permiso para no hacer nada un martes cualquiera en el que un bloqueo creativo no te deja avanzar.
- Date permiso para pausar en medio del día, salir a caminar, mirar un parque, escuchar música sin pensar en productividad.
- Date permiso para decir adiós a un cliente que te está chupando la sangre.
- Date permiso para NO madrugar si no quieres. Puedes cumplir igual de bien con tus objetivos del día.
- Date permiso para trabajar menos horas. Para no trabajar los findes. O los lunes por la mañana, o los viernes por la tarde etc etc.
- Date permiso para cobrar lo que quieras y creas que corresponde a lo que vale tu trabajo, aunque a otros les parezca mal.
- Date permiso para no trabajar para familia o amigos si no tienes tiempo (ni ganas).
- Date permiso para defender tus valores y tus principios aunque sean impopulares o no gusten a todo el mundo.
- Date permiso para planificarte el trimestre y desplanificarlo si hace falta. Por que las mejores cosas pasan sin ser planeadas.
- Date permiso para decir no a una colaboración en la que sólo la otra parte sale beneficiada (a cambio de supuesta visibilidad).
- Date permiso para tener un día de mierda y desahogarte.
- Date permiso para no ser productivo las 24 horas de día los 7 días de la semana.
- Date permiso a ser tú mismo, vestir como te de la gana y hablar a tu manera aunque para otros no parezcas profesional.
- Date permiso para no intentar complacer a todo el mundo (menos a ti).
Date permiso para defenderte si alguien intenta manchar tu nombre. Eso de que «hablen bien o mal de ti, pero que hablen» no lo justifica todo.
- Date permiso para no ser esa persona súper positiva constantemente ante todas las dificultades de la vida. Somos luces y sombras, lo demás es artificial.
- Date permiso para no publicar en las redes por narices cada día.
- Date permiso para NO ofrecer todos los servicios creativos del mundo y los no creativos desde logos, diseño web, fotografía, programación o cualquier otra cosa que te pidan. No tienes por qué saber hacerlo todo. No somos navajas suizas.
- Date permiso para hacer el servicio creativos que MEJOR se te da como ejemplo Branding design (en mi caso), pintura, Fotografía, etc, etc...
- Date permiso para disfrutar de tu trabajo y además cobrar bien por ello.
- Date permiso para no ser perfecto.
- Date permiso para soñar y pensar en grande (aunque otros quieran trasladarte sus propios miedos).
- Date permiso para seguir tu propio camino y no el que otros te impongan.
- Date permiso para descansar, tener vacaciones y vida social.
- Date permiso para reinventarte aunque no sea la profesión que estudiaste.
- Date permiso para trabajar en otras áreas fuera de tu zona de confort.
- Date permiso para no estar disponible ante las urgencias de otros.
- Date permiso para dar plazos más amplios y no vivir asfixiado con los deadlines.
- Date permiso para no ser un emprendedor superhéroe que puede con todo.
- Date permiso para no convertirte en tu cliente más exigente.
- Date permiso para llorar y gritar cuando lo sientas.
- Date permiso para viajar o para darte un capricho.
- Date permiso para dejarlo todo y empezar por tu cuenta.
- Date permiso para tener miedo cuando se avecine un cambio en tu negocio o en tu vida. Los cambios dan vértigo.
- Date permiso para no hacer sacrificios que perjudiquen tu vida personal sólo por llegar antes al deseado «éxito».
- Date permiso para sentirte inseguro con tu trabajo. Eso es lo que hace que sigas aprendiendo y mejorando.
- Date permiso para elegir con quién y para quién trabajas.
- Date permiso para ser libre y decidir qué haces en tu negocio y en tu vida en cada momento. Porque para eso elegiste emprender, cambiar, mejorar o incluso seguir pasiones... ¿o no?
Y también…
- Date permiso para crear un negocio que no solo venda, sino que sostenga tu vida.
- Date permiso para imaginar un negocio donde el tiempo no siempre corra, donde el tiempo se amase lento y las ideas también.
- Date permiso para que tu emprendimiento sea un espacio donde puedas sentarte a tomar café sin culpa, aunque haya cosas por hacer.
- Date permiso para aprender algo que “no sirve” directamente para tu trabajo: cantar, pintar, encuadernar, tocar guitarra, escribir poesía, hacer teatro, programar por curiosidad.
- Date permiso para entender que muchas de las mejores ideas de negocio no nacen trabajando, sino viviendo.
- Date permiso para confiar en que un día sin hacer nada también construye.
Date permiso para que tu negocio no sea solo un lugar de consumo, sino de encuentro:
de conversaciones largas, de silencios cómodos, de gente creando sin presión.
- Date permiso para diseñar un espacio donde otros también puedan no hacer nada. Porque en ese “no hacer nada”, pasan cosas. Se ordena la mente, aparecen ideas, se conectan caminos.
- Date permiso para que tu emprendimiento tenga alma. Para que no todo sea eficiencia, métricas y crecimiento. Para que también haya humanidad, pausa y sentido.
- Porque emprender no es solo trabajar para ti. Es también decidir cómo quieres vivir.
¿En qué punto sientes más identificado? ¿Hay algo en lo que no te das permiso y no lo he mencionado?
Me encantaría que compartieras esto conmigo y los demás lectores. Cuéntamelo en los comentarios del artículo. Seguro que ayuda mucho.
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