SAVERS: Transforma tus rutinas en algo alcanzable — Actualización


    


          La metodología del mindfulness tiene muchas formas de integrarse en la vida diaria, pero hay una que, personalmente, siempre vuelve a mí: el método SAVERS, creado por Hal Elrod. Es una rutina matinal que propone algo muy simple, pero poderoso: seis prácticas que, hechas con intención, pueden cambiar completamente la forma en la que comienzas tu día.

     Yo descubrí este método hace tiempo en un video de YouTube de una chica española, Alanna. Su contenido mezcla espiritualidad, brujería tradicional española y rutinas conscientes, sin dejar de lado la meditación. Rutina Alanna Este video, aunque ya tiene sus años, sigue siendo muy relevante, especialmente para quienes buscamos construir una rutina matutina más conectada (y sí, iba bastante dirigido a mujeres, pero se puede adaptar totalmente a quien lo necesite).

     Hubo un momento en el que intenté aplicar el método. Al principio, todo perfecto. Pero después entendí que mi energía no es lineal: depende mucho de mi ciclo menstrual, de mis emociones y de todo lo que va pasando en la vida. Y lo dejé. No porque no funcionara, sino porque intenté sostenerlo desde la exigencia y no desde la escucha.

     Ahora, desde un lugar distinto, quiero retomarlo. Pero no como una obligación rígida ni como esa idea de “tienes que despertar a las 5 a.m. para ser productiva”. No. Cada quien tiene sus ritmos, sus tiempos y su realidad. Este método se adapta a ti, no al revés. Incluso ahora con esta actualización me a costado retomarlo por varias razones pero nunca descartado por no poder.

     La idea base es simple: dedicar unos 5 minutos a cada práctica. En total, unos 30–35 minutos que ayudan a despertar el cuerpo y la mente de una forma más amable, más consciente y con intención.

     Ahora sí, vamos parte por parte:

     S – Silencio (Silence) Este es tu momento de pausa. Puede ser meditación, respiración consciente, rezos o simplemente estar en silencio contigo misma. No necesitas hacerlo “perfecto”.

     Herramientas que puedes usar:

  • Respiración 4-4-4 (inhalar 4 segundos, sostener 4, exhalar 4)
  • Una meditación guiada corta (YouTube o apps)
  • Encender una vela y quedarte en ese momento presente

     La clave aquí no es “dejar la mente en blanco”, sino darte un espacio sin ruido externo.

     A – Afirmaciones (Affirmations) Aquí trabajas tu diálogo interno. Lo que te dices importa más de lo que crees.

     Herramientas:

  • Crear 3 a 5 afirmaciones personales (ej: “Confío en mis procesos”, “Estoy construyendo la vida que quiero”)
  • Escribirlas en un cuaderno o tenerlas visibles
  • Decirlas en voz alta (sí, aunque se sienta raro al principio)

     No se trata de repetir frases vacías, sino de elegir palabras que realmente resuenen contigo.

     V – Visualización (Visualization) Este es el espacio donde imaginas tu vida como si ya estuvieras ahí. No desde la fantasía, sino desde la emoción.

     Herramientas:

  • Visualizar tu día ideal antes de que comience
  • Imaginar una meta ya cumplida y cómo se siente
  • Crear un vision board (digital o físico)

     La mente no distingue tanto entre lo real y lo imaginado… y eso puedes usarlo a tu favor.

     E – Ejercicio (Exercise) Mover el cuerpo es activar la energía. No tiene que ser intenso ni perfecto.

     Herramientas:

  • Estiramientos suaves al despertar
  • Yoga o movilidad (5–10 minutos es suficiente)
  • Bailar una canción que te guste
  • Una caminata corta

     La idea es despertar el cuerpo, no castigarlo.

     R – Lectura (Reading) Aquí alimentas la mente. Puede ser algo que te inspire, te enseñe o simplemente te acompañe.

     Herramientas:

  • Leer 5–10 páginas de un libro
  • Frases o textos cortos que te conecten
  • Tu lectura actual (sí, incluso ficción)

     No siempre tiene que ser “productivo”. A veces, leer por placer también es parte del proceso.

     S – Escritura (Scribing) Este es uno de los más poderosos. Escribir ordena, libera y aterriza.

     Herramientas:

  • Journaling libre (escribir lo que salga)
  • Lista de gratitud (3 cosas al día)
  • Anotar objetivos o intenciones
  • Descargar pensamientos sin filtro

     No necesitas escribir bonito. Solo necesitas ser honesta.

     El método SAVERS no busca que tengas una mañana perfecta, sino una mañana consciente. No es productividad forzada, es presencia. Es darte un espacio antes de que el mundo empiece a pedirte cosas.

     Y algo importante: no todos los días van a ser iguales. Habrá días en los que harás las seis cosas, y otros en los que solo podrás hacer una. Y está bien. Esto no es una regla, es una herramienta.

     ¿Estás lista para transformar tus mañanas… pero a tu ritmo? ✨

          

Comentarios

Favoritos de la comunidad ⭐